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DOS CIUDADES adam-zagajewski
Titulo
DOS CIUDADES
Idioma
Castellano / Español
Editorial
Acantilado
Paginas
342
ISBN
8496489647
Comentarios
6
Fecha
Etiquetas
Novela contemporánea, Narrativa extranjera
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Resumen en español

En 1945, cuando Adam Zagajewski tenía cuatro meses, su ciudad natal (Lvov) se incorporó a la URSS y su familia se vio obligada a trasladarse a una antigua ciudad alemana (Gliwice) que Polonia acababa de anexionar. En una Europa marcada por el totalitarismo, la contradicción y el desarraigo, estas personas desplazadas contra su voluntad se han convertido en "inmigrantes que, sin embargo, nunca habían abandonado su país". De esta experiencia surge esta reflexión lúcida, veraz y valiente, que intenta unir los dos polos que representan estas dos ciudades: el de un espacio mítico, sorprendentemente doméstico, cálido y acogedor, y el de una realidad hostil y poco generosa, que sabe si se trata de una representación simbólica de tensión poética.

Información sobre el autor y escritor

Adam Zagajewski

Adam Zagajewski (Lvov, ahora Ucrania, 1945), poeta y ensayista en polaco, es una de las voces contemporáneas más relevantes. Sus obras fueron prohibidas por las autoridades del gobierno comunista. En 1982, se exilió en París y luego en los Estados Unidos, donde enseñó en varias universidades. Sus poemas incluyen Ir a Lvov (1985), Lienzo (1990), Tierra del Fuego (1994; Acantilado, 2004), Deseo (1997; Acantilado, 2005), Anhelo (1999) y Retorno (2003). Entre sus ensayos se encuentran Solidaridad y soledad (1986) -que pronto aparecerá en este editorial- y En defensa del fervor (2002; Acantilado, 2005). También es autor de tres novelas y del libro de memorias En la belleza ajena (1998). Ha recibido numerosos premios, entre ellos el Premio Príncipe de Asturias de Letras 2017.
Adam Zagajewski

Críticas de los lectores

"¿Quién no querría disfrutar de los placeres del conocimiento? En el momento en que las cosas y las ideas se vuelven obedientes, vuelven sus ojos hacia nosotros y, como animales de circo bien entrenados, afirman no tener más secretos, gozar de una bien merecida buena reputación. Los primeros en preferirlo, en ese momento, son los que han encontrado sistemas filosóficos e ideológicos. Pero pronto cae la tarde, cae la noche, las sombras se alargan, las ideas se desvanecen, se cubren de rocío y descubrimos para saber poco, para entender poco. Sin embargo, incluso allí, hay una satisfacción amarga e inexplicable, en la agitación total de la ignorancia, cuando una niebla espesa y grisácea llena cada espacio entre los pilares de los barcos de vapor. (Dos ciudades, p. 78) "Después de la experiencia viene la inocencia, no al revés. Una inocencia más rica en experiencia, pero más pobre en confianza en sí misma. Sabemos tan poco sobre eso. Entendemos algo por un momento, luego lo olvidamos o lo traicionamos, en ese momento. Al final del día, hay inocencia, la inocencia amarga de la ignorancia, la duda, la desesperación y la curiosidad. (Inocencia y experiencia, p. 282, 283)
A menudo recomiendan evitar los adjetivos. Un estilo fluido, se dice, funciona perfectamente sin adjetivos, sólo el arco robusto del sustantivo y la flecha móvil y curiosa del verbo. Sin embargo, un mundo sin adjetivos es tan triste como una clínica quirúrgica dominical. Ventanas frías, hay una luz azul, bajando lámparas incandescentes que murmuran en silencio. El sustantivo y el verbo son suficientes para los soldados y líderes de los países totalitarios. El adjetivo, en cambio, es el garante esencial de la individualidad de los objetos y de las personas. Hay un montón de melones en un establo. Para los que se oponen a los adjetivos, la pregunta no existe. "Los melones están al timón. Sin embargo, uno de los melones es tan amarillo como el encarnado de Talleyrand en su discurso ante el Congreso de Viena; otro es verde, inmaduro, lleno de arrogancia juvenil; otro tiene las mejillas hundidas, se sumerge en un silencio profundo y luctuoso, como si no pudiera soportar la idea de abandonar las tierras de Provenza. No hay dos melones iguales. (Para defender adjetivos, p. 279)
Lúcidas reflexiones del poeta polaco Adam Zagajewski. El libro -una serie de textos: autobiografías y ficciones- trata magistralmente muchos temas que tratan (casi todos) del mismo tema: la Polonia de la posguerra (aunque nació en 1945), empezando por el texto más largo, que da nombre al libro, y uno de los más exitosos: "Dos ciudades". Aunque el autor nació oficialmente en Lvov, ahora en Ucrania, creció en Polonia porque "en 1945, casi toda la familia empacó sus maletas y llenó sus baúles mientras se preparaban para salir de Lvov o de los alrededores. (...) Millones de personas comprimieron con sus rodillas las coberturas rebeldes de maletas que no cerraban bien. Esto sucedió por orden de tres caballeros de edad de Provecta que habían acordado reunirse en Yalta. Dos ciudades coexisten en su vida: su ciudad natal, Lvov, y la ciudad en la que creció, Gliwice. Pero no es la geografía la que concentra la historia, sino la psicología: ¿cómo hace una persona que crece en un lugar donde todos viven con la mente en otro lugar? Sus padres, familia y vecinos pasan por Gliwice, pero viven en Lvov, un lugar que para Zagajewski ya no es su ciudad natal, sino un lugar mítico, donde todo es más auténtico, la segunda parte de la obra, titulada'Archivos Abiertos', son textos ficticios donde Zagajewski habla con otras voces. Tal vez el mejor texto sea la magnífica "Traición", en la que se acusa a un poeta de ser estalinista después de la caída del comunismo. Un historiador entra en una morgue e imagina bailes, recepciones y carnavales. Le preguntó al director de la funeraria cómo iban las cosas, si la princesa era hermosa y si el presidente tartamudeaba. Los tiempos mueren peor que los hombres: no queda nada de ellos. El historiador concibe a las personas que viven en una época como si fueran modelos guiados a distancia por el espíritu de la época. Pero nos dolía la cabeza, estábamos en una mala postura, nos faltaba dinero, nuestro colega nos envidiaba por la muerte o soñábamos con mudarnos a un apartamento más cómodo. ¿Creen que el viento era estalinista, que el agua de los ríos era estalinista, que el mundo entonces, como hoy, tenía un esplendor real y que todo lo que estaba podrido allí era como un gusano en una gran manzana, que todo estaba podrido allí era como un gusano en una gran manzana? Del texto "Una pequeña nación escribe una carta a Dios", no puedo evitar subrayar estas dos frases tan representativas del futuro del pueblo polaco en el siglo XX: "Los trenes sirven para deportar a las pequeñas naciones" "Hay tantas variedades de muerte que podríamos publicar un catálogo ilustrado" Finalmente, bajo "El nuevo pequeño Larousse" se enmarcan multitud de textos de las más variadas longitudes y temas. Destacan los dedicados a los escritores, y más aún los polacos por lo que muestran de la vida cotidiana. Zbigniew Herbert, Wisława Szymborska, Bruno Schulz o Krzysztof Kamil Baczyński, así como Gottfried Benn o Paul Léautaud circulan en estas páginas.
"Akimirką pavasaris tapo svarbesnis už politinę esė sistemą "Ne visos autobiografijų vienodai stiprios, eskizai Larousse stiliumi apie prancūzų rašytojus net nuostabiai nuobodūs, bet ir ne juose esmė.Šiemet jau trečias lenkų autorius ir, netyčia, su visais trimis susipažįstu nuo jų autobiografijų / žiūrėjimų į savus gyvenimus per petį Juos skaitant Lenkija tampa daugiau nei ta didelė geografinė zona, kurią reikia peršokti norint patekt į pietesnę Europą Europą (man tokia asociacija likusi nuo vaikystės auto- kelionių). A. Zagajewski dalyje tekstų reflektuoja savo vaikystę - jaunystę sistemoje, kuri nors buvo lengvai laisvesnė už mūsų, vis tiek turėjo tuos pačius elementus. Pilkumą, prisitaikėliškumą, vyresnės kartos intelingentų intelingentų atsisakymą atsisakymą dalyvauti realybėje, Amerikos balso klausymąsi naktimis ir t.t. Man labai gražūs jo stebėjimai, jautrus susitapatinimas su savo keistuolėmis tetomis, gestapo pirmininku ir kitais personažais, savęs įskundimai ir neteisinimai, o kartu, kaip per juos atsiskleidžia Lenkijos istorija, kultūra ir literatūrinis pasaulis. "Ko jums gaila? Vaikystės Debesų, kurie atrodė didesni negu karaliaus pilis? Ant asfalto šokančių žvirblių ? Karnavalo? Mėsininkų dėmėtomis dėmėtomis dėmėtomis prijuostėmis ? Arklių, kurie slydinėjo et aplėdėjusio grindinio ? Gyvenimo?"
El título dos ciudades hace referencia al traslado forzoso del autor de las ciudades polacas de Lvov a Gliwice. Es una colección de pensamientos, recuerdos y reflexiones de un renombrado escritor polaco. Casi un apéndice, me gustó el siguiente extracto de uno de los últimos capítulos de Zagajewski titulado "En defensa de los adjetivos": "A menudo nos dicen que nos rasguñemos los adjetivos. Escuchamos que el buen estilo va bien sin adjetivos; el arco sólido de un sustantivo y la flecha en movimiento y omnipresente de un verbo son suficientes. Un mundo sin adjetivos es tan triste como una clínica quirúrgica los domingos. La luz azul se escapa de las ventanas frías; las lámparas fluorescentes emiten un murmullo silencioso".
Zagajewski es poeta, novelista y ensayista; este último aspecto se desarrolla en el libro "Dos ciudades", que comienza con el ensayo más completo y notable, con el que da título al libro; relata la deportación de su familia en 1945, desde Lvov, Polonia, a Gliwice (Katowice), en el sur de Polonia, a la edad de cuatro meses... Mi reseña completa: ...

Información de la editorial

Acantilado

Editorial española con sede en Barcelona fundada en 1999 por el entonces catedrático de literatura de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona Jaume Vallcorba Plana. Tras veinte años de experiencia en la prestigiosa editorial catalana Quaderns Crema, Vallcorba inició la creación de una nueva editorial con la intención de dedicarse fundamentalmente a la literatura.
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